Coriorretinopatía serosa central durante el embarazo. A propósito de un caso

Central serous chorioretinopathy during pregnancy. Regarding a clinical case

RODRÍGUEZ PÉREZ P, ESPINOSA-BARBERI G, GALVÁN GONZÁLEZ FJ, RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ JV, PEÑATE SANTANA H


RESUMEN

La coriorretinopatía serosa central es una complicación infrecuente del embarazo que en la mayoría de casos se resuelve de forma espontánea después del parto. A continuación, reportamos un caso de esta patología durante el embarazo de una mujer de 38 años. En la exploración funduscópica, presentaba alteraciones del epitelio pigmentario de la retina en el ojo derecho y un desprendimiento seroso de la retina a nivel macular con exudados blanquecinos subretinianos en el ojo izquierdo. El diagnóstico fue confirmado mediante tomografía de coherencia óptica y se llevó a cabo un manejo conservador, mediante seguimiento, presentando la paciente mejoría clínica tras el parto.

Palabras clave: coriorretinopatía, serosa, central, embarazo.

 

ABSTRACT

Central serous chorioretinopathy is an infrequent complication of pregnancy that usually resolves spontaneously after delivery. We report a case of this pathology during the pregnancy of a 38-year-old woman. On funduscopic examination, she presented alterations of the retinal pigment epithelium in her right eye and macular retinal serous detachment and with white subretinal exudates in her left eye. The diagnosis was confirmed by means of optical coherence tomography and no intervention was undertaken, presenting the patient clinical improvement after delivery.

Keywords: Central, serous, chorioretinopathy, pregnancy.


INTRODUCCIÓN

La coriorretinopatía serosa central (CSC) es un desprendimiento seroso de la retina (DRS) neurosensorial, secundario a una o más lesiones focales del epitelio pigmentario (EPR) que permite el paso de líquido desde la coroides al espacio subretiniano. Esta patología es de 6 a 8 veces más frecuente en hombres, y comúnmente ocurre en edades comprendidas entre los 20 y 50 años. Puede ser bilateral en el 20-40% de los pacientes (1). Se ha reportado una incidencia de 0,01% en la población general y 0,008% en embarazadas al año (2).

Los pacientes suelen presentar metamorfopsias y agudeza visual (AV) moderadamente reducida. Generalmente, se resuelve en 5-6 meses con buen pronóstico visual. Entre el 30 y 50% de los pacientes tienen una o más recurrencias y el 5% puede desarrollar episodios prolongados y/o recurrentes de DR sensorial (1).

El objetivo del siguiente trabajo es reportar un caso clínico de esta patología en el contexto de la gestación, así como realizar una revisión de la literatura respecto a la misma.

 

CASO CLÍNICO

Presentamos el caso de una mujer de 38 años, gestante de 32 semanas, que acude al servicio de Urgencias en agosto de 2018 por metamorfopsias y visión central borrosa en el ojo izquierdo (OI) de dos días de evolución. La paciente presentaba antecedentes de un cuadro similar en el ojo contralateral durante el tercer trimestre de su primer embarazo en el 2013. Como antecedentes personales, la paciente refería hipotiroidismo subclínico y trombofilia por déficit del factor V de Leiden. La historia obstétrica de la paciente durante su primer embarazo no mostró evidencia de eclampsia, diabetes, hipertensión o condición autoinmune y su segundo embarazo estaba transcurriendo sin complicaciones. La paciente, además, negaba hábitos tóxicos o la ingesta de medicamentos. En cuanto a la exploración oftalmológica, la paciente presentaba una mejor agudeza visual corregida (MAVC) de 20/20 en el ojo derecho (OD) y de 20/25 en el OI. Tanto la biomicroscopía del segmento anterior como la presión intraocular eran normales en ambos ojos. A nivel del fondo del ojo (FO), presentaba alteraciones del EPR en el OD y un DRS a nivel macular con exudados blanquecinos subretinianos en OI. La tomografía de coherencia óptica de dominio espectral (SD-OCT) evidenció un pequeño desprendimiento del EPR a nivel foveal en OD y un DRS a nivel macular en OI acompañado de un pequeño desprendimiento del EPR superior y temporal a la fóvea (figs. 1, 2 y 3).


Fig. 1: SD-OCT del OI donde se aprecia un desprendimiento seroso de la retina con mínima exudación fibrinosa subrretiniana.


Fig. 2: SD-OCT del OI donde se observa un pequeño desprendimiento del EPR superior y temporal a la fóvea.


Fig. 3: SD-OCT del OD que evidencia un desprendimiento del EPR a nivel foveal.

La historia clínica y la SD-OCT fueron altamente sugestivos de CSC. Debido a la benignidad de la patología, se tomó una actitud conservadora mediante observación cada mes, con lo que se apreció de manera progresiva reducción del líquido subretiniano.

 

DISCUSIÓN

Son varios los factores de riesgo asociados al desarrollo de CSC, aunque la forma en la que se relacionan con esta enfermedad no está del todo establecida. Éstos pueden ser factores psicosomáticos (estrés, personalidad tipo A), aumento de catecolaminas y glucocorticoides en sangre, trasplante de órganos, síndrome de apnea obstructiva del sueño, la toma de antibióticos, psicofármacos, alcohol, hipertensión arterial (HTA) (3), helicobacter pylori (4), y embarazo. Este último sería el caso de nuestra paciente que durante el tercer trimestre de su segundo embarazo presenta un cuadro de visión borrosa central en el OI similar al que presentó durante su primer embarazo en el ojo contralateral.

A pesar de la marcada predisposición masculina en la incidencia de CSC, el embarazo es un factor de riesgo reconocido para el género femenino. El inicio de los síntomas ocurre normalmente durante el tercer trimestre, aunque también se puede desarrollar durante el primer y segundo trimestre. Generalmente, el desprendimiento neurosensorial se resuelve espontáneamente hacia finales del embarazo o justo después del parto, quedando sólo un moteado en el EPR como secuela (5). En el caso de nuestra paciente, el desprendimiento neurosensorial se resolvió poco tiempo después del parto, con recuperación completa de la AV. Quillen y Gass reportaron un pequeño porcentaje (5%) de pacientes embarazadas con CSC que desarrollaron formas más graves con grandes desprendimientos y pérdida visual severa permanente (6). Es frecuente la recidiva en embarazos posteriores, aunque se han descrito gestaciones ulteriores sin CSC, y recidivas posteriores fuera del contexto de la gestación. Nuestra paciente refería haber presentado un cuadro similar en el ojo contralateral durante su primera gestación, y durante la exploración se evidenció un pequeño desprendimiento del EPR, así que posiblemente presentó un cuadro de CSC en el ojo contralateral durante su primer embarazo que no fue diagnosticado.

Las causas del desarrollo de CSC durante el embarazo no están del todo claras. Hay múltiples factores implicados, como el aumento de los niveles de corticosteroides endógenos asociados con el embarazo, sobre todo durante el tercer trimestre (7), cambios hormonales y cambios hemodinámicos (8).

Por razones poco conocidas, los casos de CSC durante el embarazo están relacionados con exudación subretiniana fibrinosa. Gass reportó una incidencia del 90% de pacientes embarazadas con CSC que presentaban exudación subretiniana blanquecina (9). Este sería el caso de nuestra paciente que, además del desprendimiento neurosensorial presentaba exudados blanquecinos subretinianos, que se fueron reabsorbiendo poco a poco hasta desaparecer completamente después del parto. Se cree que el origen de estos exudados de fibrina radica en el aumento de la permeabilidad vascular de la coriocapilar que permite el paso de grandes moléculas de fibrinógeno hacia el espacio subretiniano (7). Conocer la frecuencia de exudación subretiniana blanca en una CSC relacionada con el embarazo es importante para evitar diagnósticos erróneos, pruebas complementarias innecesarias, y tratamientos incorrectos.

Aunque no parece que la realización de una AGF tenga efectos nocivos para el feto, no se suele hacer dada la buena evolución del cuadro. Deberemos realizar dicha exploración cuando sospechemos la existencia de neovascularización subretiniana oculta, como en casos que presenten hemorragias subretinianas, exudados duros, cicatrices coriorretinianas, coroirretinopatía miópica o estrías angioides (9).

Deberemos descartar siempre la preeclampsia como causa del desprendimiento de retina en una paciente embarazada. En estos casos, la afectación es casi siempre bilateral, aparecen múltiples áreas de levantamiento retiniano que tienden a confluir formando un desprendimiento de retina bulloso y rara vez se acompaña de desprendimiento del EPR apareciendo usualmente en pacientes con embarazos complicados, por lo que se descartó de entrada en el caso de nuestra paciente (9).

La actitud debe ser expectante, dada la evolución benigna del cuadro, con seguimientos periódicos hasta constatar la recuperación visual completa, evitando exploraciones adicionales innecesarias y tratamientos incorrectos, como así se realizó en nuestro caso.

 

CONCLUSIÓN

La CSC es una complicación poco frecuente y benigna del embarazo, que en la mayoría de casos se resuelve a finales de la gestación o poco después del parto. Conocer su relación con la exudación subretiniana blanquecina es importante para evitar diagnósticos incorrectos y pruebas complementarias innecesarias.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Al-Mujaini, A., Wali, U. Alternating central serous chorioretinopathy in two consecutive pregnancies. Oman Journal of Ophthalmology, 2014; 7(2): 87-89.
  2. Said-Ahmed K, Moustafa G, Fawzy M. Incidence and natural course of symptomatic central serous chorioretinopathy in pregnant women in a maternity hospital in Kuwait. Middle East Afr J phthalmol. 2012; 19: 273-6.
  3. Haimovici, R., Koh, S., Gagnon, D. R., et al. Risk factors for central serous chorioretinopathy. Ophthalmology. 2004; 111(2), 244-249.
  4. Mauget-Faÿsse M, Kodjikian L, Quaranta M, et al. Helicobacter pylori in central serous chorioretinopathy and diffuse retinal epitheliopathy. Results of the first prospective pilot study. J Fr Ophtalmol. 2002; 25(10): 1021-5.
  5. Tarun Choudhary, Surg Cdr, Sushil Chawla, et al. Hypercortisolism induced atypical central serous chorioretinopathy in pregnancy. Med J Armed Forces India. 2015; 71(Suppl 1): S55-S59.
  6. Quillen DA, Gass DM, Brod RD, et al. Central serous chorioretinopathy in women. Ophthalmology. 1996 Jan; 103(1): 72-9.
  7. Nicholson B, Noble J, Forooghian F, et al. Central serous chorioretinopathy: update on pathophysiology and treatment. Surv Ophthalmol. 2013; 58(2): 103-26.
  8. Bolutife A. Olusanya, Tunji S. Oluleye. Unilateral central serous chorioretinopathy in a pregnant Nigerian woman. Niger Med J. 2015; 56(5): 372-374.
  9. Gass JD. Central serous chorioretinopathy and white subretinal exudation during pregnancy. Arch Ophthalmol. 1991; 109(5): 677-81.